sábado, 17 de junio de 2017

LIGA DE MADRE DE FAMILIA

El próximo 7 de julio cumplirá sesenta años de existencia la Liga de Madres de Familia de la ciudad de Río Cuarto, la cual desarrolló una honrosa trayectoria en bien de la comunidad durante seis décadas con un compromiso inamovible de contribuir a los valores de los lazos familiares y preparar a sus socias sobre las exigencias de una vida en común trabajando constantemente para consolidar los compromisos de unión y esperanza.

“La finalidad de la Liga de Madres de Familia es agrupar a las madres para actuar en ayuda y defensa espiritual, moral, material, social y asistencial de la familia, aunando los esfuerzos a fin de lograr en todos los órdenes de la vida el mayor éxito de su misión, trabajar por el bien común de la niñez y de la juventud” Así expresa en sus enunciados esta organización que cumple una labor tan loable como silenciosa en beneficio de la comunidad

Muchas mujeres riocuartenses fueron visionarias por aquellos días para lograr esta fundación. La ciudad por esos entonces contaba con 63000 habitantes y florecían inquietudes vinculadas a la cultura y a fortalecer las necesidades sociales de la población.
El año 1957 fue muy decisivo porque durante ese periodo se crearon en la ciudad las Asociaciónes Vecinales Barrio Fenix; Golf, y Barrio Las Ferias; se creaba la Comisión Amigos de Río Cuarto; se Inauguraba el Hospital San Antonio de Padua y se remodelaba la Plaza San Martin, en donde se colocaron las cuatro estatuas esculpidas por el artista plástico Libero Pierini asistiendo a la inauguración de esta remodelación el Presidente de facto de La República, que era el Teniente General Aramburu, oriundo de esta ciudad.
El 17 de julio de ese año un grupo de doce damas se convocaron en reunión invitadas por el Vicario General del Obispado, Monseñor Ambrosio López. Este encuentro fue trascendente para la entidad, el cual se llevó a cabo en un local cedido por el Centro de Panaderos, ubicado en calle General Paz al 874 en donde las personas ahí reunidas decidieron formar una “Comisión provisoria” para darle inmediatamente vida a la nueva entidad siendo elegida la primera presidenta que fue la señora María Elena B. de Bruno, con el objetivo de trabajar por la familia, sin distinción de ideologías políticas ni credos religiosos.

Cabe destacar que a nivel nacional la Liga de Madres de Familia es la institución con mayor número de socias que aportan al sostenimiento y trabajo de tantas colaboradoras para lograr los objetivos trazados.
Así consolidada aquella comisión pionera, comienza la labor de la Liga de Madres de Familia en Río Cuarto y en la medida que difundían la creación de esta nueva institución fueron sumando damas adherentes como nuevas socias a la misma que con motivo de ser solidarias fueron apoyando el esfuerzo de la comisión provisoria y pionera.

Esta comisión provisoria quedó en Río Cuarto como “permanente”, con la visita y aprobación de la misma por parte de la delegada de Buenos Aires, Señora Delia Ramos Mejia de Ocampo, la que estuvo presente en la reunión del día 10 de agosto de 1957 quedando en este acto reconocida la Comisión de Río Cuarto como parte del organismo nacional de la Liga de Madres de Familia.
A partir de estos logros las integrantes de la ciudad comenzaron su gran labor social la que comprendía cursillos para madres jóvenes y se organizaron desfiles de modelos y almuerzos de camaradería con participación de todas las socias y personas en general. La Liga de Madres organizó distintas actividades solidarias para lo cual formó talleres, junta de ropas y prendas para entregar a los más necesitados y junta de alimentos, labores que las realiza de manera permanente como también así organiza secciones en otras localidades con las cuales va extendiendo su accionar.

Para el desarrollo solidario de sus actividades la institución contó también con el apoyo de muchas empresas locales que comprometieron su participación en aras de la nobleza que se perseguía. Siempre la institución respetó profundamente los principios de defensa de la familia como núcleo básico y elemental de la sociedad bregando por la “Paternidad Responsable” y la “Seguridad Social” para lo cual desarrolla constantemente sus cursillos.

Toda la actividad que realiza está muy apoyada por la Iglesia Católica pero sin embargo en esta institución se pueden incorporar personas que practican otros credos, por lo tanto la Liga de Madres es una institución independiente que busca el bien común y el sostenimiento de la familia como institución.

Actualmente en nuestra ciudad conforme lo que expresa su presidenta, Sra Audulia Tapa de Fraschetti, la Liga de Madres sigue trabajando con los mismos objetivos y compromisos, dictando cursos, efectuando talleres y desarrollando encuentros para el bien de la comunidad y la grandeza de la familia; de todos modos se reconoce que conforme a la población local faltan personas para que colaboren y que asuman responsabilidades directivas para darle proyección y continuidad a la institución con gente joven.
Este es un problema de compromiso que sufren la mayoría de las instituciones intermedias comprometidas con el bien común. La sociedad muchas veces es solidaria pero muchas veces se muestra indiferente con organizaciones que son puntales del desarrollo social y la esperanza las cuales merecerían un apoyo incondicional y constante.

Así se debería entender que trabajar por el bien común es el aporte desinteresado que cada ciudadano tendría que hacer para lograr una sociedad más justa y organizada y dejarle un prójimo venturoso a las nuevas generaciones. Por lo tanto podemos concluir manifestando que una manera fuerte de colaborar y trabajar para la familia es adherirse a esta noble institución como socia.

Walter Bonetto
17 de junio de 2017

domingo, 28 de mayo de 2017

El maltrato a nuestros aborigenes

Es indudable que al repasar nuestra historia nos encontramos con sucesos que nos asombran y nos llenan de vergüenza. El territorio que ahora es Argentina, antes de la colonización española estaba habitado en casi todas sus latitudes por distintas tribus que lo poblaban. También cuando Cristóbal Colón llegó a América había encontrado que estos lugares del nuevo mundo, estaban habitados por indios, por lo tanto existe un derecho trascendental de que las tierras de América en gran medida les pertenecían.
Los españoles con su conquista no respetaron en absoluto esta situación, tampoco lo hicieron los portugueses. En general los europeos avasallaron estas latitudes y cuando tuvieron posibilidad y cegados por la ambición del poder y la avaricia sometieron a los pueblos originarios sin miramientos y extrajeron todas s riquezas posibles.

La codicia por el oro y la plata marcaba sus grandes miserias y así es como no dudaron en someter y despojar a aquellos pueblos de sus culturas, lenguas y tradiciones, sin respetar sus formas de vida. Pero el hecho más doloroso y perturbador y del cual no siempre tenemos la debida atención, es que cuando España se fue, quienes sucedieron a los conquistadores fueron más perversos aún. En el caso de Argentina se da claramente esta situación y se encuentran matanzas de pueblos originarios que a pesar de no ser difundidas ni adecuadamente registrada por la historia causan estupor y tristeza.

Hay muchos episodios de matanzas de indios antes del año 1900 y posterior al mismo también: Para citar solamente algunas de ellas podemos decir que en 1903 en la localidad de Springhill en Tierra del Fuego, un hecho terrible y lamentable ocurrió para la navidad de ese año, cuando estancieros del lugar envenenaron con carne de ballena a centenares de indios. Para cometer esta terrible miseria invitaron toda una tribu vecina a “festejar la nochebuena” y así incautos los aborígenes concurrieron a la cita, ahí envenenaron a más de quinientos nativos en donde había mujeres y niños.

Otra matanza terrible se da en 1905 cuando las autoridades convocan en la playa de Santo Domingo a una tribu de Onas, para firmar un tratado de paz y amistad. En este caso los invitaron a un banquete pero en el momento de servir la mesa los acribillaron a balazos, asesinando a 300 integrantes de esa etnia, incluido a niños.

Estos hechos tan terribles no se dieron solamente en el sur de Argentina, ocurrieron en muchas partes de nuestro territorio. También podemos mencionar que en el año 1924 doscientos tobas fueron fusilados por la policía al rebelarse en contra de algunos estancieros de la provincia del Chaco, dado que reclamaban mejores salarios por sus trabajos en la talas de bosques, donde generalmente eran explotados con rigurosidad. Sin contemplación fueron fusilados y muchos ancianos, mujeres y niños degollados para no gastar balas.
El método se repitió en la provincia de Formosa en el año 1947 cuando la Gendarmería Nacional desaloja de un asentamiento, persigue y fusila a quinientos aborígenes de la etnia Pilaga que vivían en indigencia y semi esclavitud.

Estos se presentaron en protesta, luego de haber sido estafados por el dueño del ingenio San Martín, Robustiano Patrón Costas, quien se negó a pagarle los jornales prometidos luego de haberlos hecho trabajar. En este caso reclamaban jornales que les permitiera comer dignamente.
El gobierno nacional enterado a medias de esta situación, que era muy grave, hizo llegar tres vagones con alimentos pero los mismos cuando llegaron a destino fueron intencionalmente ocultados por muchos días y entregados cuando esos alimentos se encontraban en estado de putrefacción y otros fueron rociados con DDT. Ante el hambre desesperante, fueron ingeridos parte de los mismos y provocó muertes a mansalva. Esta situación hizo que los caciques se reunieran con el comandante de gendarmería quien reunió a toda la etnia en un claro del monte cercano “para dialogar” y cuando ahí estaban ordenó abrir fuego con las ametralladoras ocultas entre las plantas provocando la gran matanza a un pueblo indefenso y atrapando a quienes con su desesperación y salvándose de las balas pudieron escapar al bosque para que no quedaran testigos.

Este asesinato masivo aunque muy poco difundido, fue conocido como la “Masacre de Rincón Bomba” el cual recientemente en octubre de 2005 es denunciado por descendientes de aquella tribu e iniciada una demanda al estado nacional por una acción criminal de lesa humanidad, diríamos de vergüenza nacional.

Otro episodio, también poco conocido y difundido sucedió en la provincia de Córdoba, más precisamente en Punta del Sauce (actual Carlota), cuando el comandante de aquel presidio hizo invitar a una tribu de indios cercana para “jugar a la Chueca” y envió indicaciones que vinieran con sus chinas y sin lanzas. Ocurrió que cuando estos incautos estuvieron presentes, aparecieron los soldados con armas y ataron cruelmente a los aborígenes que a punta de fusil encerraron y ataron en un corral provocando inmediatamente el degüello de todos ellos, incluido mujeres y niños que habían caído en la trampa. Luego los apilaron sobre leños y les prendieron fuego.

Fue esta nuestra conducta llena de tremendas falencias y vergüenzas que si bien son puntos disimulados en nuestra historia, porque así se los quisieron mantener, están presentes dado que se mantienen inmutable en el tiempo y aun llenan de congoja, por eso también existen nuestras grandes divisiones que algún día deberán ser superadas con grandeza y responsabilidad en donde el hombre deje de ser tan peligroso y demuestre ser más culto y civilizado.


Walter Bonetto
28-5-2017

domingo, 23 de abril de 2017

Felipe Varela también estuvo en Río Cuarto

Era el año 1855, quien llegó a ser el conocido caudillo catamarqueño “Felipe Varela”, estuvo destinado de muy joven, por unos años, en la Villa de la Concepción de Río Cuarto. Varela, con anterioridad se había radicado en Copiapó como un perseguido político por la acción de Juan Manuel de Rosas y también acosado por caudillos y algunos militares argentinos que miraban a las provincias unidas con una gran desconfianza.

Felipe Varela, prestó servicios en el ejército chileno como Capitán de Carabineros. Luego de la caída de Rosas y atraído por su tierra natal regresa a Argentina en donde le reconocen el rango militar y comienza a revistar en el Regimiento 7° de Caballería de Línea, comandado por el Coronel Manuel Baigorria, en la Villa de la Concepción de Río Cuarto, llegando a ocupar el cargo de segundo jefe en la Comandancia de la Frontera Sur.

Fue este hombre un estanciero catamarqueño y un militar revolucionario y sublevado con el régimen de un gobierno central; era una persona muy valiente, impetuosa y talentosa que se caracterizó por ser un enemigo fundamental del centralismo porteño, al cual lo veía como una hegemonía perniciosa que justamente por su centralismo ahogaba el desarrollo y progreso de las provincias y a este pensamiento, que en muchos momentos de su vida lo llevo a la acción, le trajo muchas dificultades.
La figura de Felipe Varela, como tantas otras de muchos militares y caudillos regionales de aquella época, se torna en varios aspectos controvertida; en el caso de Varela el principal eje de esta controversia la demuestra con su constante oposición a Bartolomé Mitre y a la Guerra del Paraguay, guerra que consideraba injusta e innecesaria, causa por la cual efectuó una proclama muy contundente dirigida al mismo Mitre.
Intervino en la batalla de Pavón en 1861 bajo las órdenes de Urquiza a quien admiraba, pero este fue derrotado y luego el caudillo catamarqueño se une a los sublevados contra las autoridades nacionales, integrándose a las filas de Chacho Peñalosa, a quien también admiraba.
Unos años después y ayudado por otros caudillos alineados a su pensamiento federal forma una importante agrupación de tropas montoneras con hombres argentinos y chilenos. Fueron también esos años en que fue Gobernador de la provincia de Catamarca llegando su influencia de manera decisiva a otras provincias del norte como Salta y Jujuy que adherían a su pensamiento y acción.
En el año 1868 desde Bolivia elabora un extenso manifiesto haciendo un llamado a los pueblos de Sudamérica que lo llama “Manifiesto a los Pueblos Americanos”, en donde expresaba sus ideas sobre los Acontecimientos Políticos de la República Argentina, que los consideraba desastrosos.
En esa proclama Varela expresa sin medias tintas sus profundas discrepancias con el centralismo porteño representado por Bartolomé Mitre, lo que ya era por aquellos años un factor de discrepancias para la organización de la república y básicamente se daba esta situación porque ese centralismo y Buenos Aires, al manejar el puerto, la aduana y el comercio, subordinaban y hasta desmerecían al resto de los territorios del interior, situación que llegó a calamidades extremas para la organización política nacional.
Entonces fue así que Mitre era su gran enemigo, al que lo acusaba de no respetar la constitución de 1853 y amenazaba Varela con “derramar hasta la última gota de sangre para defender la bandera patria”; esto lo llevo a declarar la guerra en el año 1868 al “orden”, que no compartía, impuesto por Mitre; pero la situación política se tornó muy difícil para las montoneras de Felipe Varela, lo que anunciaba un final ruinoso para el caudillo. Fue definitivamente derrotado el 12 de enero de 1869 en la batalla de “Pastos Grandes” en la provincia de Salta, hecho ocurrido durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento. En esta batalla mueren soldados de Varela y número superior a cincuenta fueron hechos prisioneros, pero Varela junto a algunos de sus oficiales logran escapar hacia Chile a la región de Antofagasta y ponerse a salvo como recurso final para salvar sus vidas. Esta travesía de la cordillera para llegar a aquel destino le costó al caudillo montonero un enorme sacrificio debiendo pasar hambre y miseria, además de encontrarse muy enfermo. Al final en ese estado de precariedad física pudo instalarse en la localidad chilena de Copiapó lugar donde ya había estado durante la persecución de Rosas, también fue este lugar donde fallece en soledad en junio de 1870. Días antes de fallecer logra escribir y enviar una carta destinada a su mujer y a su hijo que estaban en Argentina donde explica su estado de salud y su pobreza económica, pidiendo que lo disculpen porque nada podía mandarles.
Con su muerte se apagó un caudillo montonero que luchó denodadamente en contra del centralismo de Buenos Aires y trabajó por una América más justa y participativa en donde todos los pueblos de su territorio gozaran de los mismos derechos y no estuvieran oprimidos por el puerto, la aduana, el comercio y los ambiciosos gobernantes.

La zamba “Felipe Varela” de José Ríos expresa en gran medida la personalidad de este importante caudillo catamarqueño y su controversia, dado que muchos lo consideraban como a un héroe y otros como a un bandolero.
"Galopa en el horizonte, / tras muerte y polvaderal; / porque Felipe Varela / matando llega y se va."
Por otro lado, la cuarteta recogida por Juan Alfonso Carrizo expresa:
"De Chile llegó Varela, / y vino a su Patria hermosa. / Aquí ha de morir peleando / por el Chacho Peñaloza."

Walter Bonetto
23-4-2017



domingo, 9 de abril de 2017

Wenceslao Tejerina

Es un apellido que pega fuerte en esta ciudad de Río Cuarto, vale la pena rememorar algo de su trayectoria, para así conocer de nuestros predecesores sus luchas que llevaron adelante por el progreso y la esperanza, las que además marcaron huellas muy profundas que muchos ciudadanos en la actualidad las transitamos pero no siempre conocemos sus orígenes.

En el año 1839 nacía en la ciudad de Córdoba Wenceslao Tejerina, que era hijo —único varón— de Pedro Tejerina, comerciante de aquella ciudad. Wenceslao tuvo una educación básica intensa y luego se dedicó en aprender junto a su padre lo vinculado con la actividad comercial allá en Córdoba capital. Tuvo una niñez y adolescencia muy feliz , ya de mayor, al cumplir sus veinte años se trasladó a la Villa de La Concepción de Río Cuarto a probar suerte para su vida, donde comenzó a desplegar una intensa actividad vinculada con el comercio, la ganadería y la cultura, siendo protagonista de una amplia participación social en esta Villa.

Dentro de todas las labores que marcaron su interesante e intensa trayectoria vale la pena destacar que cuando contaba con 35 años de edad y haciendo 15 que vivía en Río Cuarto, fue elegido y nombrado “Presidente del Concejo Deliberativo” y también en el mismo año “Presidente Comunal”, lo que este último equivalía al cargo de intendente municipal; esto fue entre los años 1874 y 1875, durante ese periodo impulsó de manera contundente las gestiones para darle a la Villa de La Concepción un edificio propio para su administración, convirtiéndose en el gestor del mismo, logrando construir la primer casa de gobierno, lo que fue la “Casa Comunal” en los terrenos ubicados en la esquina de Belgrano y Sobremonte, siendo un amplio edificio para aquella época, construido por la empresa Juan Lamino y Cia., que albergó al Concejo Deliberativo y la administración municipal, funcionando en ese lugar durante algo más de medio siglo.

Tejerina fue un visionario que trabajó con intensidad para la ciudad de Rio Cuarto y proyectó obras primordiales para el desarrollo de la época. Dentro de sus iniciativas formó parte con mucho entusiasmo impulsando e integrando las primeras comisiones para formar Bancos que apoyaran las actividades comerciales de esta incipiente población para así consolidar el progreso, siendo elegido Vicepresidente del Banco de Río Cuarto” en 1876 y posteriormente Presidente del Banco de Córdoba, instalado años después en nuestra ciudad. También fue un miembro activo para la fundación del “Club Social”, actual Jockey Club, que tenía como objetivo en aquellos comienzos trabajar por la cultura, el desarrollo y el sano esparcimiento de los hombres y mujeres que integraban esta ciudad. Fue responsable del nacimiento de la logia masónica “Estrella de Río Cuarto” y años anteriores se había desempeñado como Juez de Alzada.


Por sus condiciones y capacidad tuvo una encumbrada actuación política en la provincia de Córdoba, siendo a partir del año 1876 jefe político del departamento Río Cuarto y a partir de 1883 nombrado vicegobernador de la provincia por el partido autonomista nacional que simpatizaba con la política de Juárez Celman. Cuando el riocuartense Ambrosio Olmos llega a gobernador de la provincia, lo nombró a Wenceslao Tejerina como su Ministro de Hacienda y posteriormente Ministro de Gobierno. En 1876 fue jefe político del departamento y vicegobernador de la provincia en 1883, fue senador provincial y diputado nacional por el partido que lo había llevado a la vice gobernación.
En definitiva, dentro de la política consolidó una carrera destacada por su participación en distintos cargos superiores que cumplió con eficiencia y honestidad.

En su actividad empresarial fue el fundador de los establecimientos ganaderos en la zona rural aledaña a Río Cuarto: Ermila y Santa Flora, cumpliendo por varios años consecutivos la actividad de abastecedor de carnes al ejército de la Frontera Sur, destacándose por su corrección en las entregas vinculadas a la calidad y puntualidad conque cumplía los contratos, conducta que por aquellos tiempos no siempre era común de parte de los proveedores.

Así menciona el “Diario EL LITORAL” en su edición del 12 de junio de 2010 en un artículo sobre Familias de conquistadores y personalidades ilustres (Ing. Agr. Carlos Miguel Molina, y Lic. Alejandro Moyano Aliaga)

…”Wenceslao Tejerina contrajo matrimonio con Deidamia Tissera Ferreyra, nacida en Río Cuarto en 1852 y fallecida en Córdoba en 1941. Fueron padres de diez hijos, cinco de los cuales fueron solteros. Del resto, salvo los tres que tuvieron referencias de alguna manera con nuestra provincia, se cuentan los descendientes de las siguientes familias: Alonso Tejerina, Huber Tejerina, Tejerina Cardinal, Tejerina Anchorena, Tejerina Guerra Boneo, la Torre Tejerina, Tejerina Yofre, Tejerina Orenzanz y Tejerina Lubary.
Wenceslao Tejerina Tissera nacido en 1876 casó con Adela Fotheringham, hija del general Ignacio Fotheringham y Adela Ordoñez. Procrearon seis hijos. El mayor era Wenceslao Tejerina Fotheringham, nacido en Río Cuarto en 1901 y fallecido en Rosario en 1985, quien contrajo primeras nupcias en Buenos Aires con María Julia Sobrecasas. Luego, ya instalado en Rosario, en segundas nupcias se casó con Raquel Marull, teniendo consignados cuatro hijos del primer matrimonio. Fue un eminente y reconocido cirujano y fundador del Sanatorio Parque de dicha ciudad, habiendo brillado internacionalmente por sus trabajos de investigación médica…”.

Wenceslao Tejerina falleció joven en la ciudad de Córdoba, lugar adonde había nacido. Contaba solamente con 51 años, pero mucha de su vida se la dedicó a la ciudad de Río Cuarto y la región, donde fue protagonista de una trayectoria muy amplia y comprometida con el progreso y el bien común que practicó durante toda su permanencia.

Walter Bonetto
7 de abril de 2017

Fuentes consultadas: “Evocaciones históricas de Río Cuarto” de Rodolfo Centeno”
Diario EL LITORAL” edición del 12 de junio de 2010
Libro “Las Fechas del Imperio” de Walter Bonetto (edición 2010)

sábado, 1 de abril de 2017

Día de la memoria, la verdad y la justicia

Días pasados se conmemoró el “Día de La Memoria” lo cual es alentador el respeto y el recuerdo haciendo un homenaje intimo o público a todas aquellas personas que fueron injustamente secuestradas, que perdieron la vida y que se les privo de su libertad.

Tremenda barbaridad que cometió un estado enfermo y con falta de grandeza republicana, eso fue la gran tormenta, la gran miseria que nos ocurrió a los argentinos y que abrió más la herida de nación que ahora muchos la llaman “la grieta”. Muchos son los distraídos de esta realidad, pero “de la verdadera realidad”, y no lo que hacen ver los grupos apasionados ideológicamente que es una realidad incierta.

Por otro lado lo que no está bien es que se tome políticamente este acontecimiento en donde en la actualidad grupos de izquierda quieren reivindicar una situación lamentable, porque debemos recordar que la guerrilla revolucionaria, no fue inocente de todo lo ocurrido y también le segó la vida a más de setecientas personas entre los cuales había mujeres y niños a quienes también se los debe respetar y recordar pero lamentablemente no ocurre. Ellos también reclaman “memoria, verdad y justicia”.

El día de la memoria toma como fecha de referencia el golpe militar de 1976 el cual fue desastroso, pero también fueron desastrosas: la caída del Presidente Irigoyen, apoyada en gran medida por una virulencia estudiantil que integraba la agrupación de los “Legionarios de Mayo”, creada por el general golpista José Felix Uriburu, que derrocó con el apoyo de gran parte del pueblo a un presidente constitucional como Hipólito Irigoyen, convirtiéndose este vergonzoso hecho como el mazazo demoledor de la república que sepultó a todas las instituciones.

El golpe militar del 76 al igual que el golpe militar de 1930 y del 55, estuvieron apoyados por gran parte de la ciudadanía y no fueron solamente las Fuerzas Armadas, la prueba está en cómo las mismas eran vivadas y saludadas desde veredas y balcones cuando iban rumbo a la casa de gobierno para echar al presidente, a dos días después de aquel lamentable golpe la Plaza de Mayo estaba colmada de argentinos que aplaudían al general Uriburu, y este no se privó en tomar juramento al pueblo que ocupaba de manera apretada aquel lugar y calles adyacentes. A la república se la pisoteaba constantemente y derrocar a un presidente funcionaba en nuestro país como un “método aprobado” lo que funcionó por medio siglo.
Vale la pena recordar que fueron varios los intelectuales argentinos que el 19 de mayo de 1976 almorzaban con el Presidente de facto de la nación, General Jorge Rafael Videla y que a la salida de aquel almuerzo declaraban ante la prensa con palabras muy elogiosas dirigidas al gobernante militar y lo consideraban como “el salvador de la república”; en definitiva apoyaban al golpe.

También fue un golpe la revolución del 55, (la libertadora); los derrocamiento de Frondizi y de Ilia. Todo esto ocurría en un país cómplice, distraído, indiferente y esto ocurría y ocurre hasta el día de hoy porque los argentinos carecemos de “memoria”, nos falta poder visualizar correctamente la “verdad” y ejercer inadecuadamente “la justicia”.

viernes, 24 de marzo de 2017

SAN BERNARDO DE LAS BARRANCAS

Fue un Paraje enclavado entre la Concepción del río Cuarto y la reducción del espinillo (Reducción) sobre la margen sur del río. El cual aunque desaparecido está lleno de historia viva de nuestra región. Fue un lugar importante en donde mucha gente tanto españoles como criollos, asentaron sus esperanzas en siglos pasados. Soportó una cantidad significativas de terribles invasiones de los indios que violentaron su existencia y cegaron su futuro. A partir del año 1852 aproximadamente, murió en las pampas en el mismo lugar donde había nacido como parada de tropas de carretas que iban rumbo a Cuyo.

En esas tierras tan prometedoras y violentas a la vez quedaron los restos sepultados de varios centenares de personas en su viejo cementerio. San Bernardo un lugar de nuestra historia que merece ser recordado por su trayectoria tan sufrida y valiente.

En el año 1718 una terrible epidemia de viruela diezmo a la población y mato a una gran cantidad de personas que habitaban el lugar; el1 de septiembre de 1775 “entre Punta del Sauce y San Bernardo, 16 cristianos perdieron la vida asesinados por los indios, incluido el Comandante Silvano Arrendain de Bengolea, mientras que su esposa y sus cincos hijos fueron llevados cautivos por el malón, de los cuales, cuatro eran niñas. En esa ocasión llevaron a las tolderías entre mujeres y niños a 57 personas. Cometieron matanzas, saqueos, incendios y una impresionante tropa con miles de cabezas de ganado que venían robando, con el cual estuvieron el día completo para hacerlo vadear el río”. Así fue como ocurrían los acontecimientos de la pampa, la zona del Río Cuarto comenzó a despoblarse ante la terrible ferocidad de los malones.

Las tierras de San Bernardo correspondían originalmente a la Merced de los Cabrera y fue el bisnieto del fundador de córdoba que antes de morir deja por testamento las tierras a su nieta Isabel de Cabrera en el año 1689 en la “Rinconada del San Bernardo”. Luego estas tierras fueron hipotecadas y quedaron en posesión del Convento de San Francisco de la ciudad de Córdoba los que construyen en el lugar una capilla en honor a San José, posteriormente el convento vende las tierras de San Bernardo al señor Francisco Bengolea que administra hasta su muerte la estancia de San Bernardo y se dedica criar vacas y mulas en 1776 fallece y es enterrado en el cementerio pegado a la capilla del lugar.

En 1782 se conoce que en este lugar había 203 personas viviendo las cuales fueron censadas, y en el año 1785 se levanta el Fortín de San Bernardo para dar mayor seguridad a la población y al camino de carretas que era siempre amenazado y arrebatado por los indios.

No era fácil la vida en ese lugar los grandes malones entraban por el oeste de Río Cuarto y llegaban en sus invasiones hasta la Lagunilla, actual Olaeta, y en ocasiones hasta Ucacha y desde allí volvían con grandes tropas de ganado que arreaban hacia Leubucó, al río Cuarto lo cruzaban siempre por el “Paso del Durazno” que era el lugar más adecuado y desde ahí continuaban el camino con todas sus tropas de hacienda robada y se la tiraban arriba al primer pueblo que encontraban para luego saquearlo y este era el pueblo de San Bernardo, que se convertía en “la yapa” de las grandes invasiones, por lo cual le fue muy difícil sobrevivir, asimismo las guerras civiles también hicieron estragos comprometiendo la permanencia de esta población y eso se produjo en el año 1821 con la invasión de José Miguel Carreras en la región y en 1831 con Facundo Quiroga por el sitio y combate de Río Cuarto.

Los Bengolea que sobrevivieron a las invasiones, porque varios de ellos fueron muertos o cautivados, abandonaron aquella estancia y se fueron rumbo a San Nicolás de los arroyos llevándose consigo casi todos los ornamentos de la iglesia San José que había sido vice parroquia del curato de Río Cuarto y desde ese momento aquella iglesia queda en absoluta decadencia.

Lo mismo que su cementerio en el año 1840 re realiza un nuevo censo y en san Bernardo se registran solamente 59 pobladores de los casi 300 que existían, la iglesia no funcionaba y el cementerio estaba abandonado el apogeo de aquel lugar había concluido, ya no paraban las carretas ni existían las estancias pobladas solamente quedaban algunos ranchos miserables en la margen sur del rio mientras que en la margen norte había grandes barrancas que la erosión del cauce de agua por siglos había producido. Fue en San Bernardo que habitaron muchas familias hidalgas descendientes de españoles con títulos de nobleza, esa fue tierra de descendientes de Cabrera, Bengolea, Olguin, Garay, Balmaceda, Cabral…, entre tantos otros.

Pue en San Bernardo donde el virrey del Rio de la Plata hace instalar el “Puesto de sisa”, (primer aduana que existió en estos territorios) para cobrar peaje a la yerba que venia del Paraguay y se trasladaba a Cuyo. Pero también por San Bernardo pasaban cargadas las tropas de carretas con vino, aguardiente y frutas secas que volvían de Cuyo hacia Buenos Aires. El primer jefe del puesto de sisa que existió en el lugar fue el Maestre de Campo Vicente Funes, que era el abuelo del Dean Gregorio Funes , conocido en nuestra historia nacional.

San Bernardo un lugar lleno de historia, hoy solamente queda en el lugar del pueblo un legendario ombú en la esquina de un campo propiedad de una congregación religiosa, pero en el pasado y seguramente durante más de un siglo y medio desde 1700 a 1850 existió este lugar cargado de peligros pero también de esperanzas y progreso.

Walter Bonetto
19 de marzo de 2017

Fuentes consultadas: “El Malón en el Sur de Córdoba” Edilio Ricardo Pigatto. Ediciones del Corredor Austral- abril 2007- Pág. 33- “La frontera de la región del Río Cuarto”. María Rosa Carbonari UNRC. Datos históricos de la Biblioteca Capilla Sagrado Corazones de la ciudad de Río Cuarto.

viernes, 3 de marzo de 2017

FALENCIAS EN LA JUSTICIA

Pasa algo en Argentina, y es grave; gran parte de los ciudadanos no creen en la justicia y esto es una enfermedad que disloca a la república y entorpece a la democracia. Días pasados se conoció la condena en prisión de “cuatro meses de cumplimiento efectivo” que impuso un tribunal oral a un ciudadano porteño por robar una caja con conitos de chocolate. Seguramente no es objetable la acción, será correcta, pero indudablemente que este hecho comparado con los grandes ladroneos denunciados en este país producto de la corrupción y sin acción efectiva de la justicia se torna absolutamente vergonzoso y causa irritación.

Personas muy calificadas y especializadas en leyes objetan constantemente a la justicia por su inadecuada inactividad o lentitud, lo cual perjudica de manera significativa al sistema democrático del país y contribuye al descreimiento de muchos ciudadanos que son honrados y trabajadores, además quieren protagonizar a una nación con futuro.

Salvo casos muy puntuales, los grandes denunciados de corrupción, sus protagonistas o sospechados están libres y argumentan rápidamente “ser perseguido políticos”, cosa generalmente absurda y risueña ante semejantes falencias y tremendas falta de honestidad de muchos funcionarios y gobernantes; ante esta situación se crea un descredito en la sociedad, pero es la justicia que se debe calzar los pantalones largos y no dejarse influenciar por lo político. Si esto ocurriera así, nuestro país avanzaría y el futuro sería más promisorio, caso contrario se genera un aplastamiento y una mediocridad que hace perder la fe en el trabajo y el sacrificio, por lo tanto es necesario que la justicia encierre a los ladrones y no deje pasar tanto tiempo, porque esta situación agobia y asfixia.

Los ladrones deben pagar sus actos delictivos sin interesar el color político porque todos los ciudadanos somos o debemos ser iguales ante la ley pero parece que esto no ocurre en nuestra nación lo que es algo lamentable. Precisamos que nuestra justicia corrija el rumbo y haga cumplir las leyes de nuestra constitución nacional en todos sus aspectos. Precisamos creer en la justicia.

Walter Bonetto
3-3-2017