Escritor. Investigador de la historia de Río Cuarto, la región, de la industria aeronáutica y automotriz nacional. Columnista de medios radiales y gráficos. Autor de más de quince libros, algunos publicados en Estados Unidos. Miembro de la “Junta de Historia de Río Cuarto”. Conferencista sobre el desarrollo industrial. Sus libros han sido declarados de interés por la Municipalidad de Río Cuarto y por la Legislatura de Córdoba. La ciudad de Río Cuarto le otorgó el premio “Juan Filloy” en 2011.
sábado, 1 de junio de 2013
domingo, 26 de mayo de 2013
Patriota
El gobierno actual festejó una década en el poder de la república, sus seguidores se encuentran orgullosos de sus logros en este periodo y lo hacen conocer a vivas voces mencionando cada detalle de lo conseguido, la mayoría de ellos con gran apasionamiento; mientras tanto sus detractores no escatiman en increpar sus desconformidad por la actual gestión en donde se puede apreciar que las grandes quejas se centran en la corrupción, la inseguridad, la constante suba de precios y el deterioro económico de la nación.
Seguramente que desde el sentido común si se hace un balance sensato se encuentran logros importantes de esta gestión vinculados con distintos aspectos de mejoras social, como la asignación universal por hijos, haber mejorado el país de una situación económica difícil, la entrega de jubilaciones a miles de ciudadanos de bajos recursos y sin aportes previsionales y otras acciones que favorecieron en buena medida a gran parte de las personas más marginadas, lo que indudablemente es justicia social y hace a una república más solidaria y protectora.
Ahora bien, como contrapartida de estos logros positivos hay aspectos que en gran medida desmerecen lo alcanzado, porque se observa que existe un apasionamiento desmesurado en atropellar a la república pudiéndose notar claramente que hay instituciones descalificadas y manejadas sin el consentimiento que merece la nación sobre las bases del respeto, la seriedad y la justicia, lo que esta conducta no hace otra cosa que generar las grandes diferencias que se agigantan en el país y es una verdadera pena que ocurra porque este accionar genera cada día más ciudadanos desconformes.
El gran esfuerzo del gobierno debería concentrarse en generar fuentes de trabajo para proyectar el futuro de millones de argentinos jóvenes e indecisos de su porvenir, porque es muy peligroso cuando mucha gente se encuentra feliz y contenta cobrando sin trabajar. Esto puede ser una situación temporal, ocasional, pero de ninguna manera el asistencialismo del estado debe extenderse más de lo necesario porque lleva a la nación a la decadencia. La verdadera asistencia del estado debería encontrarse abocada a dar futuro cierto a las personas sin trabajo; a incentivar el sacrificio a los jóvenes para el logro de objetivos sanos, el verdadero valor del esfuerzo, la importancia del estudio y la preparación y ayudar constantemente a un direccionamiento hacia estos objetivos tendientes a formar hombres de futuro.
Seguramente que no es una tarea fácil, pero tampoco imposible; las naciones no están transitando épocas brillantes donde sobran las oportunidades y adecuarse a los tiempos no es algo de azar, todo lo contrario es mucho de preparación y de planificación. Pero no se observa que se trabaje para una preparación de futuro promisorio, que se invierta en el progreso, en donde la unidad y el conceso es fundamental, inclusive con las fuerzas opositoras y con los que piensan distintos, aquí el entendimiento debe primar y la prudencia debe reinar, pero al contrario, falta grandeza, falta patriotismo de nuestros gobernantes y funcionarios, estamos trabajando todo al revés, se trabaja para incentivar a las militancias, que está bien que existan controladamente, pero esto no es la solución que el país necesita. Así es como la pasión política pretende dominar el escenario de la república y olvida que se precisa la pasión nacional la cual debe siempre ser superadora de las diferencias. Así llegamos a festejar el 25 de Mayo con un país colmado por divisiones, dudas y confusiones. Con un gobierno altamente sospechado y acusado de corrupción que poco hace para que se aclaren las aguas y en donde hace con su discurso que la patria este cada vez más lejana.
Es indudable no pensar que los festejos del 25 de Mayo fueron festejos políticos más que nacionales y esto no es justo porque desmerecen a la patria. Patria son todos los argentinos, sin distinción de categorías ni clases, patria no requiere de choripanes, ni de traslados gratis, ni de gente condicionada para que concurra a los actos porque de esta manera se juntan “patriotas obligados” y estos no sirven. Ser patriota no es solamente ponerse la escarapela, llevar la bandera y cantar las marchas. Ser patriota es querer y amar a la patria. Y quien quiere y ama a la patria jamás la hiere, jamás le hace daño y jamás la roba.
Los patriotas son aquellas personas que tienen grandeza, desprendimiento y honestidad, por lo tanto si tomamos en cuenta estos valores comprendemos que: ¿Cuántos patriotas faltaron y siguen faltando a la cita? Por eso es que nuestra Argentina carece de futuro en la medida que no florezca el trabajo, la honestidad y la grandeza de sus habitantes incluidos sus gobernantes que son los principales protagonistas y responsables de nuestra nación y que además de grandeza deben tener desprendimiento y lamentablemente no lo demuestran.
En el cuadro de nuestra nación podemos observar que hay más patriotas en las clases humildes, en los pobres, que en las clases acomodadas, porque en definitiva los que menos tienen son los que menos han hecho trampas. En contraposición es tanta la gente acomodada, -más allá de que existen honestos- que su fortuna no depende del trabajo sino que es prima hermana de la trampa y la corrupción, seguramente que no merecen estos hombres colgarse la escarapela en el pecho porque no la llevan en el corazón, condición básica para ser un patriota.
Walter Bonetto
26 de mayo de 2013
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miércoles, 1 de mayo de 2013
La mujer en nuestra historia local
La labor de la mujer en nuestra historia local a través de los tiempos, desde la creación de esta ciudad de Río Cuarto es altamente prestigiosa, lamentablemente en una sociedad que tiene raíces de dominio varonil existieron miles de hechos importantes de la mujer que se perdieron en la historia, pero no por eso el protagonismo heroico deja de ser significativo.
Desde los comienzos, desde la creación del paraje de la Concepción la mujer estuvo presente con su inconfundible esfuerzo y labor preocupada por el rancho, el marido y los hijos, trabajando de sol a sol para lograr su progreso en el medio de una frontera más salvaje que civilizada, más peligrosa que tranquila. Los miedos acechaban la pampa, miedo a la soledad, a las enfermedades, a las invasiones, al ataque de fieras, pero era necesario sacar valor y enfrentarlos, no había más refugio que el coraje y el sacrificio y mientras su esposo salía a las estancias o a las tropas, ella estaba ahí con sus hijos en su rancho humilde y desprotegido, totalmente indefensa y expuesta a miles de peligros, era una vida tan insegura como lamentable.
El valor de estas mujeres que fueron aquellas primeras pobladoras de nuestra región ha sido extraordinario. Ellas no solamente trabajaron en su rancho, cuidaban los animales, juntaban la leña, cultivaban pequeñas huertas…hacían todo lo necesario para darle vida a aquel desierto y convertirlo en civilización. Es indudable que sin su protagonismo el progreso no hubiese avanzado de la manera que lo hizo y en aquella dura y triste realidad miles de mujeres terminaron en las tolderías siendo esclavas de los indios, algunas con mejor suerte fueron esposas de caciques, pero casi todas en general tuvieron hijos con indios y vivieron un infierno muy difícil de soportar.
Muchas fueron torturadas hasta la muerte, odiadas por las mujeres indias porque eran competencia de su indio querido. Muchas fueron recuperadas de aquella condenación, pero volver nuevamente a sus pagos era enfrentarse la tortura del desprecio y la no aceptación. Estaban manchadas por haber vivido con los indios, como si la ex cautiva tuviera la culpa de haber sido llevadas a las tolderías. Otras tantas mujeres ya no querían salir de los toldos porque aquel hijo no deseado, ahora lo quería y era parte de su vida, el sentimiento y amor de madre se imponía por sobre todos los calvarios. Eran duros tiempos, muy difíciles. El valor y heroísmo de la mujer deja huellas inconfundibles en el pasado de nuestra historia porque fueron ellas paladines de la esperanza ante el surgimiento de cada paraje y pueblo de la región. La amplitud del valor de la mujer abarca todas las sangres y razas: negras, blancas, esclavas, hidalgas, españolas, indias, cada cual aportó lo suyo y formó parte de esta historia protagonizando episodios de dolor y de esperanza que fueron amalgamando el destino de los pueblos. Este Río Cuarto no estuvo ausente, al contrario, en el camino de las pampas se jugó su destino de grandeza y miles de mujeres trabajaron y lucharon al lado del hombre, parieron hijos, ensillaron caballos, empuñaron armas, ordeñaron vacas y cabras, cuidaron ovejas, criaron niños, araron la tierra y enterraron semillas, atendieron el rancho y bailaron cielitos en las pulperías. Todo fue una historia grandiosa y omnipotente en donde la china, la esposa, la prienda, la maaama, la aguela, la hija… “LA MUJER” estuvo siempre presente, sin ellas no hubiésemos sido nada.
Walter Bonetto
30 de mayo de 2013
Revista “En Contacto”
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sábado, 27 de abril de 2013
Opinión: El método de la confusión
Es tanta la información de los medios que recibe el hombre actual que termina escapando a la realidad de conocer con veracidad el significado real de muchos hechos preocupantes que acontecen en estos días los cuales son verdaderamente un escándalo. Episodios de estas características se suceden sistemáticamente y se ponen en escena “ayornados” con opiniones en muchos casos dirigidas e intencionadas que más que informar termina confundiendo y poniendo en duda el centro medular de lo que se quiso denunciar originalmente.
Las noticias así se van manipulando de manera condicionadas por medios oficialistas “comprados” con pautas publicitarias para alcanzar objetivos determinados no siempre con buenas intenciones y así es que observamos que ante noticias muy preocupantes tratan de ser desviadas de su eje original, como el caso de los millones de euros que se fugaron desde la ciudad de Rio Gallegos a la provincia de Buenos Aires, desde allí a territorio uruguayo, para luego transferirlo a paraísos fiscales de Panamá o Belice y terminar depositándolos en bancos suizos, es algo demasiado escandaloso y complicado y que las autoridades tratan de diluir a medida que pasan los días mostrándose totalmente indiferentes ante tanta gravedad.
Esta denuncia preocupante termina siendo sistemáticamente junto a su denunciante y a quienes realizaron la investigación, como descreída e ignorada por las autoridades, aunque la sensación general lleva a un convencimiento a gran parte de la población: que el hecho ocurrió según lo denunciado, producto de una alta corrupción en el mismo gobierno vinculado sobre el manejo de la obra pública. El gobierno al mostrarse totalmente indiferente ante semejante denuncias y sin dar explicaciones de la misma, termina haciendo pensar a la ciudadanía que el “que el que calla otorga”, lo que se convierte en algo demasiado impactante que no es posible aceptar, porque claramente se está jugando con los intereses y el futuro de los argentinos.
No son justas las situaciones que están ocurriendo en nuestra nación, porque crean desencanto y abren más las diferencias en un país que tendría que estar unido, que precisa estar unido, pero que en lugar de trabajar para este objetivo se está haciendo todo lo contrario y de esta manera se camina al borde de un precipicio jugándose constantemente y de manera premeditada con la buena fe de los ciudadanos.
Simultáneamente en estos casos de denuncia por corrupción, situaciones dudosas como la apurada gestión sobre la modificación de la justicia, en maratónicas secciones con procederes arrebatados en las cámaras del Congreso Nacional, no hablan de un adecuado equilibrio y mesura del país, porque se entiende claramente que se está poniendo en peligro la división de poderes que requiere un gobierno constitucional y realmente democrático.
Las denuncias de alta corrupción en estamentos del estado; el déficit notable de la situación económica en donde se niega la inflación real del país; el alto gasto público de la actual administración nacional, - para muchos especialistas es totalmente descontrolado-; las denuncias de enriquecimiento ilícito de altos funcionarios. Todo esto junto, son situaciones que no dan el pronóstico de una trascendencia nacional prospera, todo lo contrario, da la sensación que cada día se camina más al borde del peligro por el constante arrebato que se manifiesta.
Seguramente que los discursos oficiales distan mucho de esta realidad, “ todo está bien” , “todo anda sobre ruedas” , “todo se ha mejorado”; pero no es esa la realidad, la realidad tiene otra cara : más cruda, más perversa, más negativa de la que las autoridades no quieren hacerse cargo. Miles de personas salen a la calle a batir cacerolas en paz para hacer reaccionar al gobierno, pero indudablemente que este se mantiene insensible ante tanto reclamo y pretende desmerecer al mismo indicando que son los turistas que van a Miami. Tremendo, difícil de entender la semejante ceguera oficialista junto a la absoluta soberbia. El pueblo quiere ver señales del gobierno, de honestidad, de austeridad de buenas intenciones y no acciones compra votos ni discursos infundados como ocurre actualmente.
En definitiva, este gobierno tiene grandes posibilidades, para no mencionar: todas las posibilidades; pero lamentablemente termina espantando a miles de sus mismos seguidores con actos de soberbia, totalitarismo y elevadas sospechas de corrupción por procederes que no son aclarados y llegamos siempre a las preocupantes conclusiones: Cuánta falta de grandeza y desprendimiento demuestran los funcionarios y gobernantes de este país, y realmente, si no hay grandeza y desprendimientos es imposible ser un patriota. Y justamente lo que Argentina precisa es el surgimiento del patriotismo en sus funcionarios.
Miles de argentinos desearíamos ver a nuestra Presidenta tomar su tan querida cadena nacional y oírla, que se explaye sobre los que pasó con las valijas millonarias que volaron al extranjero, sin embargo el silencio es absoluto. Recientemente el ex gobernador de Chubut Mario Das Neves termina calificando al empresario Lazaro Baez, actualmente denunciado por transferir euros y efectuar lavado de dinero, “como un personaje oscuro, de una fortuna sin escrupulos”, muy vinculado al ex presidente Néstor Kirchner, porque fue testigo de cómo este le adjudicó una obra pública de manera directa y con un gran porcentaje de sobreprecio.
Esta conducta corporativa del ilícito de ninguna manera podría funcionar si no está apoyada por el gobierno. Mientras esto ocurre miles de argentinos de honestidad y trabajo seguimos hinchando el lomo para mantenernos en el día a día y oír que “vivimos en un país sin inflación, sin corrupción y que estamos muy bien, y que constantemente nos recuerdan con insistencia desde el más alto nivel de conducción nacional que “Europa está en crisis” como si los ciudadanos fuéramos unos desinformados… Dios quiera que iluminen a nuestros gobernantes porque algo anda mal en esta nación.
Walter Bonetto
26 de abril de 2013
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miércoles, 24 de abril de 2013
Historia de Río Cuarto: Dr. Gumersindo Alonso Primer médico estable de Río Cuarto
En el año 1881 Río Cuarto era una ciudad progresista,
ya contaba con 8000 habitantes, había
abierto sus puertas el Banco de Córdoba; el empresario Jerónimo Aliaga
habilitaba el servicio de tranvías a caballo y se colocaba la piedra
fundamental para construir el primer mercado de la ciudad en el espacio donde
paraban las carretas, que es adonde ahora está emplazada nuestra municipalidad.
Se le daba el nombre de “Plaza Roca” a la vieja Plaza de la Concepción,
la cual aún se la mantenía alambrada por protección de invasiones que ya en
esos años no existían, aunque el miedo de la gente sí, y por lo tanto no era
fácil levantar el cerco en aquel reducto de defensa que tantas vida había
salvado. La antigua y sufrida Villa,
ahora ciudad llevaba una vida tranquila pero con ganas de gran progreso. Un
joven de 22 años nacido y graduado de
médico en España se bajó del tren y puso
los pies en el andén de la estación del
Andino la tarde del 21 de julio de 1881. Nacía así una gran esperanza para la ciudad y
para el recién llegado. Había que asumir el desafío.
Por esos años no había médico en Río Cuarto,
la salud estaba manejada a la deriva, varios fueron los profesionales que
habían pasado esporádicamente y ninguno quedó como permanente. El joven
Gumersindo cuando llego al país se
desempeñó como médico rural en la provincia de Buenos Aires en la Villa 9 de
Julio, luego de un año decidió viajar a
Córdoba y revalidar su título obtenido
en la Universidad de Santiago Compostela en España. La Facultad de Medicina de
Córdoba bajo un tribunal de profesionales le otorga el diploma Nº 1 a
dicha revalidación. Fue un integrante de aquel tribunal, el Dr. Rossi, que le indicó que el Presidente
Municipal de Río Cuarto, Ambrosio Olmos, estaba requiriendo médicos para Río
Cuarto porque no había. Mucho se entusiasmó el joven y no dudó en llegar a la
ciudad.
Aquí fue recibido con entusiasmo y le
abrieron las puertas a un mundo de posibilidades para trabajar. Fue nombrado “Médico
Municipal” y “Médico de la Sociedad Española”. Su labor fue ardua y sacrificada
pero con el tiempo fue adquiriendo el respeto y cariño de la gente por su constante vocación de servicio y
calidez humana que demostraba. Trabajó
de manera gratuita por más de treinta años en el viejo Hospital de Caridad, además
de atender su consultorio particular en
donde no cobraba las consultas a
pacientes pobres. Realizó una amplia labor solidaria y cultural. Fue Presidente
del Club Social, Concejal Municipal, fue médico de la policía y Director de la Asistencia Pública.
El Doctor Gumersindo Alonso estableció su
residencia entre los años 1894 a 1922 en la calle Alvear 523 de esta ciudad, residencia que aún
se conserva y que es un patrimonio histórico.
Estaba casado con doña Juana Basagoiti, formando un esplendoroso matrimonio en que tuvieron 18
hijos. La honorable trayectoria de este médico y ciudadano fue un verdadero ejemplo de conducta y
trabajo profesional y es considerado como “El Primer Médico establecido en la
Ciudad de Río Cuarto”. El 26 de marso de 1922 falleció en la Capital Federal y
su deceso causó profunda tristeza y dolor no solamente a los familiares
directos sino que toda la población de la ciudad y región. Sus restos mortales
descansan en el Cementerio de la Concepción de Río Cuarto.
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Historia de Río Cuarto "Un médico resistido"
La salud pública de nuestra población no fue un objetivo fácil de lograr. Si analizamos nuestra historia podemos encontrar episodios que ahora parecen insólitos, pero que en los tiempos de “La Villa de La Concepción” eran normales que ocurrieran. Uno de los mayores problemas que tropezaban los pobladores consistía en la ausencia de médicos, la escases de remedios y la carencia de hospitales, por lo tanto en materia de salud las tasas de mortalidad eran significativamente altas y el promedio de vida muy bajo comparado con los índices actuales.
Todo fue una epopeya en tiempos muy difíciles en donde al repasar la historia se observa claramente que el estado se mostraba indiferente con la salud pública. Esta conducta deja claramente sus huellas en nuestra ciudad, así podemos ver que el primer hospital fue logrado por la iniciativa y perseverancia de un sacerdote misionero, Fray Quirico Porreca quien logra inaugurar el hospital de la caridad en el año 1877 ubicado en calle Cabrera donde luego funciona el Centro de Salud, y que era solamente para hombres. Casi medio siglo después de este primer hospital, en 1923, abre las puertas La Maternidad Kowalk, la que fue lograda por la contribución de la Señora Hortensia Gardey de Kowalk. La ampliación del Hospital de Caridad en 1922, que fue prácticamente un nuevo hospital, porque se construye un edificio de dos plantas, majestuoso para aquella época y estaba totalmente equipado con muebles y aparatos de cirugía. Esto fue una obra de la señora Adelia María Arilaos de Olmos y fueron estas instituciones señeras que contribuyeron en despertar a la ciudad y su gente sobre los beneficios de una mejor calidad de vida vinculada con la medicina, dado que no todas las personas entendían por aquellos años las posibilidades de una salud mas adecuada.
Así nos expresa en su libro “Historia de Río Cuarto” don Víctor Barrionuevo Imposti” (tomo 2 pág.199), y lo publica Bonetto en sus “Fechas del Imperio”: “8 de febrero de 1850 Fue designado por el Gobernador de Córdoba al Dr. José Mario Luque, como Médico de Estado para que organice un Hospital Militar en el cuartel de la Villa de la Concepción”, se establecía que se debía contar con una botica bien surtida con todos los remedios necesarios. Pasados unos meses el doctor organizó todo lo conveniente y también habilitó una sala para mujeres en el mismo cuartel que atendería dos días a la semana en horario determinado. El doctor trabajó con dos soldados voluntarios a quienes había formado como enfermeros. Pero lamentablemente todo esto no funcionó y no porque el médico no se preocupara, todo lo contrario, de nada valió su entusiasmo y dedicación, fue tanto lo que estuvo resistido que el caso llegó al gobernador y al final el 30 de octubre de 1851 fue dado de baja el doctor José Mario Luque como Médico de Estado, dado que el Comandante de ese cuartel no quería saber nada con el facultativo y manifestaba a todas voces que “se curaban más fácil sus soldados y oficiales con la intervenciones de curanderos y remedios naturales de yerbas medicinales del campo, los que eran más baratos y efectivos que los remedios de boticas recetados por el doctor, que eran muy caros. Además sus oficiales y soldados temblaban (de miedo o desconfianza) cuando el doctor los atendía”. El Gobernador trata de persuadirlo al Jefe militar sobre el planteamiento, pero no hubo caso y el médico cansado de los problemas con el jefe militar tuvo que renunciar.
Todo fue una epopeya en tiempos muy difíciles en donde al repasar la historia se observa claramente que el estado se mostraba indiferente con la salud pública. Esta conducta deja claramente sus huellas en nuestra ciudad, así podemos ver que el primer hospital fue logrado por la iniciativa y perseverancia de un sacerdote misionero, Fray Quirico Porreca quien logra inaugurar el hospital de la caridad en el año 1877 ubicado en calle Cabrera donde luego funciona el Centro de Salud, y que era solamente para hombres. Casi medio siglo después de este primer hospital, en 1923, abre las puertas La Maternidad Kowalk, la que fue lograda por la contribución de la Señora Hortensia Gardey de Kowalk. La ampliación del Hospital de Caridad en 1922, que fue prácticamente un nuevo hospital, porque se construye un edificio de dos plantas, majestuoso para aquella época y estaba totalmente equipado con muebles y aparatos de cirugía. Esto fue una obra de la señora Adelia María Arilaos de Olmos y fueron estas instituciones señeras que contribuyeron en despertar a la ciudad y su gente sobre los beneficios de una mejor calidad de vida vinculada con la medicina, dado que no todas las personas entendían por aquellos años las posibilidades de una salud mas adecuada.
Así nos expresa en su libro “Historia de Río Cuarto” don Víctor Barrionuevo Imposti” (tomo 2 pág.199), y lo publica Bonetto en sus “Fechas del Imperio”: “8 de febrero de 1850 Fue designado por el Gobernador de Córdoba al Dr. José Mario Luque, como Médico de Estado para que organice un Hospital Militar en el cuartel de la Villa de la Concepción”, se establecía que se debía contar con una botica bien surtida con todos los remedios necesarios. Pasados unos meses el doctor organizó todo lo conveniente y también habilitó una sala para mujeres en el mismo cuartel que atendería dos días a la semana en horario determinado. El doctor trabajó con dos soldados voluntarios a quienes había formado como enfermeros. Pero lamentablemente todo esto no funcionó y no porque el médico no se preocupara, todo lo contrario, de nada valió su entusiasmo y dedicación, fue tanto lo que estuvo resistido que el caso llegó al gobernador y al final el 30 de octubre de 1851 fue dado de baja el doctor José Mario Luque como Médico de Estado, dado que el Comandante de ese cuartel no quería saber nada con el facultativo y manifestaba a todas voces que “se curaban más fácil sus soldados y oficiales con la intervenciones de curanderos y remedios naturales de yerbas medicinales del campo, los que eran más baratos y efectivos que los remedios de boticas recetados por el doctor, que eran muy caros. Además sus oficiales y soldados temblaban (de miedo o desconfianza) cuando el doctor los atendía”. El Gobernador trata de persuadirlo al Jefe militar sobre el planteamiento, pero no hubo caso y el médico cansado de los problemas con el jefe militar tuvo que renunciar.
1 de marzo 2013
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jueves, 4 de abril de 2013
Opinión: Corea. Un foco de gran tensión.
Desde 1905 y hasta el año 1945 la península de Corea era una colonia del Japón, pero este país al perder la guerra fue expulsado por los aliados y lamentablemente se produjo la división de este territorio en el que se tomó el paralelo 38 como la línea de demarcación en donde los rusos y los chinos apoyaron la Corea del Norte, mientras que los norteamericanos y sus aliados, la Corea del sur. Los dos grandes sistemas políticos de la humanidad se enfrentaron dividiendo sin miramientos a un país de hermanos y no dejaron de sembrar diferencias ni odios, el capitalismo con el comunismo compitieron por “la conquista”. Quizás ninguno haya triunfado pero el país se mantiene dividido.
Después de tres años de guerra, dado que ambos estados reclamaban la península entera, se firmó un armisticio aunque en definitiva nunca se logró la paz y se suscitaron enormes diferencias que tensaron constantemente las relaciones, y si bien años atrás existieron intentos de mejorar las mismas, nunca prosperaron.
En La actualidad Corea del Sur es considerada una de las trece economías más grande del mundo, desplegó con el apoyo de occidente un potencial industrial de privilegio que lo lleva a ser en la actualidad uno de los países más avanzados tecnológicamente con un desarrollo extraordinario en las comunicaciones y la electrónica. Es líder mundial en la industria naviera de grandes barcos de carga, y posee una industria automotriz que se considera de primer nivel.
Corea del Norte en cambio desarrollo su potencial militar con uno de los ejércitos más poderosos del mundo, se considera que ocupa el cuarto lugar en personal incorporado, posee más de un millón y medio de efectivos más varios millones que forman la reserva. En octubre de 2006 detonó su primera bomba atómica, lo que escandalizó a los potenciales enemigos y desestabilizó la región. Más allá de los reclamos de muchos países del mundo, el objetivo que dice mantener esta nación aunque pocos lo creen, es “desarrollar su potencial atómico considerando que el mismo es vital para su defensa”, convirtiéndose así en el noveno país sobre la tierra con esta capacidad.
Por otro lado se debe considerar que el poder militar de Corea del Sur, aunque aparentemente no se hace demasiado alarde, también es asombroso y está vinculado con el enorme crecimiento de este país desde décadas pasadas a pesar que existieron grandes desencuentros entre sus dirigentes y el pueblo para encausar la república, ocurridos por agitaciones políticas extremas y golpes de estado con gobiernos dictatoriales que fueron confundiendo los destinos previstos por esa nación, en donde movimientos de trabajadores y estudiantes estallaron, hasta que al final a partir de 1987 favorecieron en impulsar la república y se fue encausando hacia un nuevo orden de estabilidad.
Corea del Norte es considerado un régimen dictatorial, es denunciado su gobierno por alta corrupción; por falta de libertad de expresión; por no respetarse los derechos humanos; por una economía desastrosa; por grandes hambrunas que sufrió la población entre los años 1995 a 1998 en donde murieron más de setecientos mil habitantes. Quizás todo pueda ser realidad, pero también se debe considerar que son muchas de estas acusaciones de su enemigos políticos, aunque detrás de estos rótulos impactantes existe un pueblo que seguramente en lo más profundo de su corazón desean encontrar la paz y como todo pueblo desean vivir en libertad y no existe la libertad cuando está latente la presión de la guerra. Las naciones tanto de un bando como de otro, Rusos, Chinos, Norteamericanos, japoneses etc etc. es posible que poco hagan para ayudar en lograr el camino acertado; quizás cumplan con un protocolo que a nada conduce y es posible también que pocos trabajen con el esfuerzo y la perseverancia que la situación requiere para calmar a esa región tensa del continente asiático.
En definitiva Corea del Norte y Corea del Sur, -(Corea), dueña de una historia y una cultura milenaria-, son pueblos hermanos que heredaron conflictos y situaciones impuestas en gran medida por las potencias dominantes posterior a la segunda guerra mundial, que no siempre les fueron propias y por algo Corea del Norte debe estar demostrando su gran agresión o “su inconducta” para los países occidentales. También es posible que todo el mundo tendría que trabajar denodadamente para la paz en lugar de pensar en quien va a lanzar la primera bomba atómica. Si las Coreas estuvieran unidas, serían una potencia mundial. Si las dos Coreas trabajaran para la paz, el mundo se entendería mejor y serían un verdadero ejemplo para la humanidad. Las naciones más allá de sus sistemas políticos antagónicos deben hacer lo posible y lo imposible para que ese grado de tensión baje y se constituya con el tiempo la GRAN REPUBLICA DE COREA como un ejemplo que la humanidad precisa. Ya se derrumbó el muro de Berlín, debe caer el muro de Corea.
Walter Bonetto
4 de abril de 2013
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