miércoles, 1 de abril de 2020

Raíces de la Universidad Nacional de Rio Cuarto


                  Raíces de la Universidad Nacional de Río Cuarto.  (Parte 3 de 7)
                                                    —El Operativo Leones—

El “Plan Demonstración I” había sido exitoso, Río Cuarto llenó la plaza y el Gobernador de Córdoba daba un amplio apoyo al requerimiento por la nueva universidad. Unos días antes de este plan, el Intendente municipal  había convocado a  una asamblea pública en que participaron unas 150 delegaciones representativas de la educación del trabajo y la cultura, tanto de la ciudad como de localidades vecinas que pedían una universidad nacional, la  que se llevó a cabo el 31 de octubre 1969 en el Teatro Municipal, en donde se define conformar  una “Comisión Pro Universidad Nacional de Río Cuarto”,  cuyos integrantes fueron verdaderamente los pioneros  en llevar adelante el proyecto de gestación y dieron  el empuje vigoroso para que se lograra la casa de altos estudios. 

Esta primera comisión fue presidida por Ing. Alberto Lucchini, y el Dr. Ricardo Martorelli, fue su vicepresidente. Ahora trabajando la comisión a pleno se hicieron en una año distintas gestiones en la ciudad de Córdoba y Buenos Aires tendientes a encarrilar y dinamizar el proyecto, lo cual para nada resultó fácil, pero la comisión junto a colaboradores, se movían con dinamismo y objetivos claros, en donde la mayoría de sus integrantes participaban con verdadero entusiasmo y organizados en un equipo muy bien coordinado.  

Así fueron avanzando en las gestiones, pero un obstáculo muy significativo que se presentó, fue la entrevista realizada al Ministro de Educación de La Nación, Dr. Dardo Pérez Guilhou, la cual se concretó luego de mucha insistencia el 23 de diciembre de 1969 y fue muy desagradable, porque primero hubo una larga espera para lograr la audiencia y que la delegación de Río Cuarto fuera recibida. Al final, como de lástima, se le asignó un día incómodo y una hora inadecuada, pero igual la comisión concurrió; después el Ministro atendió a la delegación con una marcada y desprolija educación. En su despacho ni siquiera se invitó a los visitantes tomar asiento. El Ministro. Para atenuar su falta de cordialidad, se incorporó apoyándose al frente de su escritorio y comenzó a decir cosas sueltas y muy desubicadas inconcebibles de una alta autoridad; hubo cruces de palabras duras.

Tuvo un enfrentamiento con el sacerdote de Gral. Cabrera el Padre Miguel Aristimuño, quien fue un luchador para lograr la creación de la universidad y ahora integraba la delegación en representación del obispado de Rio Cuarto. Una persona  con brillante corrección  y brevemente le explicó para que solicitábamos la Universidad, quien mencionó:  “Señor Ministro, traigo la adhesión de la comunidad católica de nuestra diócesis y la palabra del Señor Obispo en apoyo de la creación de una Universidad Nacional en Rio Cuarto, que además de llenar una sentida necesidad en materia de enseñanza universitaria y promoción económica y cultural, ha de contribuir eficientemente a lograr la pacificación de los espíritus”   Las palabras del sacerdote irritaron al malhumorado Ministro quien  interrumpió al Padre, levantando la voz con un exabrupto  y le dijo:  “que me viene hablar usted de pacificación de los espíritus, si todos sus colegas andan por ahí alborotando a la gente…”. En este caso  lo interrumpe con firmeza  Luis Raúl Roca,  quien era también un hombre de Río Cuarto  que integraba la delegación en representación de la Confederación General del Trabajo y le dice con mucha firmeza  al Ministro mirando también al sacerdote:  “ bueno nos equivocamos, porque aquí  estamos frente al ministro de mala educación. Nosotros venimos a verlo a usted representando a importantes sectores de la comunidad y no ha pasiones mezquinas, porque nos anima el afán de contribuir a la solución de los problemas del país, de manera que no aceptamos reprimendas de nadie por nuestro proceder”. La verdad que sorprende su mala predisposición.   

Victor Yoma, participante de la reunión, indica que “fue muy fuerte la intervención de Roca, una verdadera y justa frenada al Ministro, y se notó que el hombre se dio cuenta que había estado mal, porque a partir de allí cambio su actitud   y al final   entregó un ejemplar de las pautas para crear nuevas universidades, imposible de cumplir y en total discrepancia con el Plan Taquini”. Así el Ministro dio por terminada la precaria reunión y despidió a la delegación con mucha frialdad y sin darles la mano.  Salieron de ahí con una experiencia muy desagradable, pero entendían que eran las condiciones de aquella lucha y no debían bajar los brazos. Además pensaron que el ministro había sido “influenciado” por gente de la oposición a que se formara la universidad de la misma ciudad de Rio Cuarto.

En los primeros días de marzo de 1970 el Gobernador de Córdoba estaba en Mendoza participando de la fiesta de la Vendimia, el Presidente de La Nación le dice en aquel lugar que en días llegaría a la ciudad de Leones para concurrir a la Fiesta del Trigo. No perdió tiempo el ingeniero Huerta, se comunicó con el Intendente de Río Cuarto para indicarle el movimiento del Presidente y le sugiere que organice destacar una delegación de gente de la ciudad y región para concurrir a Leones y manifestar la inquietud de la Universidad al Presidente. 

El Ing. De Marco, le pidió a Víctor Yoma, que se comunique urgente con el Gobernador, porque así habían quedado y fue de este modo que se coordina la visita a la Fiesta Nacional del Trigo. Unas dos mil personas de Río Cuarto se movieron entusiasmadas hacia aquella ciudad con doscientos automóviles y dieciocho ómnibus, antes había concurrido el intendente y el ingeniero Lucchini para preparar la llegada y tener todo organizado con las autoridades de la ciudad de Leones.

El día 8 de marzo la columna de todos los riocuartenses se colocó a la vera del camino desde el aeroclub al centro de la ciudad, y daban la bienvenida a Onganía, además de desplegar carteles en pro de la Universidad de Rio Cuarto, lo que impresionó al Presidente, quien preguntó por qué tanta gente de Río Cuarto y le respondieron que venían pidiendo una universidad.  

Luego de los actos centrales y antes de ingresar a la cena el Presidente recibe brevemente a la delegación. Onganía mencionó que estaba sorprendido ante tanta gente, el Señor Osvaldo Collosa, le respondió que “veníamos por la educación” y ahí fue cuando Onganía promete que a la brevedad visitará la ciudad con mucho gusto y agrado. El “Operativo Leones” se había cumplido con éxito y se conocía que el Presidente de la República vendría a Río Cuarto. Lo cual detallaremos en la próxima entrega.

Walter Bonetto

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martes, 31 de marzo de 2020

MOSCONI


                                       MOSCONI
Nació en Buenos Aires el 21 de febrero de 1877. Hijo de Enrico Mosconi, un ingeniero italiano dedicado al tendido de vías férreas y de María Juana Canavery, una argentina de ascendencia irlandesa. Creció en su ciudad natal. Al finalizar la escuela primaria, ingresó al Colegio Militar de la Nación y se graduó de subteniente de infantería el 20 de noviembre de 1894, a los 17 años de edad. Posteriormente el ejército lo envió a prestar servicios al  Regimiento 7 de Infantería en Río CuartoProvincia de Córdoba, y comenzó en ese destino a escribir un "Reglamento para la Infantería en Campaña", con detalles sobre el manejo de explosivos e instrucciones para construir puentes.
Años después de estar en Rio Cuarto, fue ascendido y trasladado a Buenos Aires, donde empezó la carrera de Ingeniería. A partir del año 1898 y por su inclinación sobre el tema, este joven oficial fue designado a integrar un equipo técnico para realizar estudios topográficos en la cordillera de los Andes y luego en la Patagonia para establecer un tendido ferroviario en la provincia de Neuquén. Mientras realizaba estas actividades continuaba sus estudios de ingeniería en la Universidad de Buenos Aires donde se graduó en 1903 como ingeniero civil.  
Años posteriores integra una comisión a Europa visitando Bélgica, Alemania e Italia, para analizar y adquirir equipamiento de energía hidroeléctrica que necesitaba el ejército.  Estando en Alemania fue seleccionado para realizar un posgrado de cuatro años de duración y lograr una alta especialización en la Escuela Superior de Charlottenburg. Luego de graduarse en aquel establecimiento, regresa al país continuando con su carrera militar y años posteriores fue designado jefe de la división Aeronáutica del Ejército.
Con el grado de Coronel y unos meses antes de ser nombrado Director de Yacimientos Petrolíferos tuvo un enfrentamiento significativo con el gerente propietario de la empresa norteamericana West India Oíl Co., la única que vendía nafta de aviación, dado que la misma se negó a suministrar el combustible aeronáutico sin pago adelantado a los aviones del ejército, lo que terminó imposibilitando una actividad aérea prevista.
El Coronel Mosconi con gran preocupación por lo acontecido, se presentó en la oficina del gerente de aquella compañía, anunciando su preocupación y le reclamó con mucha corrección y valentía, el porqué de la negación de la empresa a cargar combustible a los aviones. Para nada quedó convencido con las explicaciones del gerente, a las que replicó que el estado nacional no le debía un centavo a la empresa y que era injusta la actitud tomada y además impertinente. El Coronel se retiró angustiado por lo sucedido y pensó que había negociados que él no conocía pero condicionaron la actitud de negación.  Fue ante esta situación que se juramentó -según lo cuenta en su libro- que argentina debía tener su propia producción y no depender de empresas foráneas.
El 16 de octubre de 1922, Mosconi fue nombrado en base a sus conocimientos y preparación,  por el presidente de la República Argentina, que era el Dr. Marcelo Torcuado de Alvear, como  Director General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), cargo que ocuparía durante ocho años, dedicando grandes esfuerzos para incrementar la exploración y desarrollo de la extracción de petróleo.
Fue un director con una visión muy amplia e independentista de la importancia del petróleo y trabajó de manera personal con mucha tenacidad y constancia, junto a un equipo de técnicos e ingenieros en la labor de investigación y desarrollo sobre la destilación de lubricantes para el país, demostrando una capacidad extraordinaria para organizar y hacer expandir a la empresa, lo que le valió el gran apoyo del Congreso de la Nación. Ahora bien, esta situación no dejaba de incomodar a intereses privados vinculados con estas actividades manejadas muchas de ellas por grandes empresas extranjeras.  
Durante la dirección de Mosconi el progreso de la empresa argentina fue algo extraordinario, YPF construyó la gran destilería de La Plata, y logró una flota de transporte naval con buques tanques para mover el petróleo desde los yacimientos a la destilación, lo que permitió un aumento importante de la producción y fue así como se logró triplicar la elaboración de petróleo en argentina e independizó al país de las compras de naftas al extranjero, incluidas las de aviación. La destilería de La Plata es aun en la actualidad uno de los complejos más importantes de América del Sur y además está considerado como un gran establecimiento industrial de lo más dinámicos de la República Argentina . Tiene una capacidad de refinación de doscientos mil barriles por día. Cuenta, además, con una planta de elaboración de bases lubricantes, parafinas, extractos aromáticos, asfaltos y productos petroquímicos
Toda la obra muy visionaria de Mosconi fue un gran avance, pero realmente no todo lo que brilló fue oro, el país vivía una peligrosa inestabilidad política y en 1930 sufrió la república un mazazo demoledor que terminó con la caída del Presidente Irigoyen y con las nuevas autoridades nacionales. Mosconi fue tremendamente cuestionado y rotulado como “el enemigo principal de las empresas extranjeras”. El poder ejecutivo y varios ministros fueron presionados para que lo sacaran a Mosconi del lugar que ocupaba y que le restaran impulso y expansión de YPF. Así fue como el presidente de la nación relevó de inmediato a este científico patriota argentino, lo citó a la casa rosada y se le ordenó que debía concurrir a Italia para realizar estudios, lo que fue exactamente un destierro disfrazado, dado que la expansión de los yacimientos nacionales y la capacidad de este hombre molestaban enormemente a empresas de capitales privados extranjeras que querían vender combustibles en el país y explotar recursos económicos de manera abusadora.  
Las medidas que tomó el gobierno fueron desastrosas para el país y para el estado de ánimo de este brillante general de la nación y su estado de depresión le provocó una amargura extrema. Pasado un tiempo regresa al país con la esperanza de mejorar su situación, además ya no era presidente el General Uriburu, ahora estaba el General Agustín P. Justo. Tenía entonces un hilo de esperanza, pero se le borró esa ilusión cuando el nuevo presidente lo designó en un cargo protocolar en el ejército como “Director de Tiro y Esgrima”. Esta situación que para él era como una burla, dado que no estaba acorde con lo que había luchado y preparado durante toda su vida, le hicieron perder todas las esperanzas de volver a trabajar por la grandeza petrolera de argentina. Fue así como este gran hombre queda derrotado, vencido, no pasando mucho tiempo fue retirado del ejército y falleció el 4 de junio de 1940.
Argentina perdió a un gran científico y un brillante patriota. Mosconi murió en la humildad, pero además de demostrar su extraordinario talento y honestidad en toda su trayectoria, también demostró de manera permanente grandeza y desprendimiento y dejo un legado de ejemplo y dedicación a la patria.  

Walter Bonetto
31-3-2020

MOLINO RONCHI

MOLINO RONCHI

Río Cuarto desde sus inicios como paraje, luego pueblo y villa, antes de ser ciudad se caracterizó por ser un importante centro comercial en la región ubicado en un lugar estratégico sobre la ruta que unía Buenos Aires con Cuyo, pero con el paso de los años también prosperaron muchas industrias que marcaron épocas y contribuyeron al progreso.
Así podemos ver a través de nuestra historia la instalación de distintas fábricas como las de: jabón; calzado; talabarterías industriales; molinos harineros; cortinas de madera; aceite comestible, cristales de reloj, juguetes en hojalata; polvo limpiador; cabinas de tractores, automóviles, máquinas agrícolas;aero cargadores, entre tantas otras.
Muchas de esas fábricas protagonizaron épocas, algunas hasta su desaparición, pero todas han contribuido a conquistar el desarrollo de la ciudad y región y dejaron trayectorias importantes por su creatividad y posibilidades de mejorar la calidad de vida para sus empleados.
Enclavado en la Banda Norte del Río Cuarto, donde la edificación residencial fue dándole características propias, se levantaron majestuosamente las instalaciones del Molino Ronchi S.A. que fue considerado uno de los puntales de nuestra industria local. Aunque ahora lamentablemente ya no existe porque “lo devoró el progreso” su trayectoria perdura en el tiempo y fue parte viva de la trayectoria de esta ciudad y la región.
Su gestor fue el señor don Pedro Ronchi, uno de los tantos inmigrantes que llegaron al país con un bagaje de ilusiones y anhelos de superación, desde la dulce Italia que lo vio nacer con el despertar de un nuevo siglo allá por el año 1900. Así dice una nota que le realiza una antigua publicación en la revista de corredores y viajantes de esta ciudad del año 1944, la cual destaca la personalidad de este gran emprendedor “En un atardecer florido de la primavera de 1921 piso las playas argentinas, se embebió en el paisaje multicolor y desde ese preciso instante comenzó a amar y querer a esta su patria chica… Luchador por antonomasia, no supo jamás de claudicaciones y con paso firme y optimista fue escalando posiciones siempre con la frente alta mirando hacia adelante porque la honradez fue su norte y la ética en los negocios su lema.”
En el año 1928 formo su hogar con doña Dominga Aimar al que le dedicó toda su ternura y amor. Las rudas tareas del trabajo cotidiano tenían en aquel rincón íntimo el incentivo que levantaba su espíritu y lo predisponían para nuevas jornadas en tiempos difíciles de mucho trabajo y sacrificio, pero siempre asumía sus responsabilidades con gran dedicación y entusiasmo.
Dios quiso premiar a su hogar que era un templo de ternura bendiciéndolo con cuatro hijos, tres varones que fueron siempre los compañeros inseparables del padre y una mujer que llenaba de ternura y feminidad aquel ambientehogareño en el que luego empezaron a pulular los primeros nietos que imprimen un aspecto renovador en la antigua casona familiar.
En su profesión de panadero había iniciado sus actividades en el país, pero en el año 1931 lo amplia con un pequeño molino de trigo y maíz para abastecer sus propias necesidades y la de algunos otros colegas y vecinos. Para dar amplitud comercial e industrial a su emprendimiento, instalo la firma Gorostiaga y Ronchi , esta nueva firma implantó por primera vez una costumbre europea, de profundo sentido emotivo que consistía en que los colonos llevaban su propio trigo que era molido para recibir inmediatamente la harina, es decir que ello permitía comer en la mesa familiar a cada uno el producto de su trabajo y de su tierra y debemos recordar que por aquellos años cada chacarero elaboraba su propio pan conocido como “el pan casero”
Con el correr del tiempo la empresa se fue agrandando, la preferencia de los consumidores por sus productos lo obligaron a continuar su ampliación comercial y lograr una mayor producción para atender las necesidades del mercado que cada día requería mayor amplitud.
Don Pedro Ronchi era un gran observador del país y fue un visionario. El año 1948 consideró que se mostraba propicio a los grandes cambios económicos, todo parecía inducir que el país se vería sometido a un profundo proceso inflacionario, consideraba que muchos factores propios de posguerra tendrían evidente gravitación para este fenómeno. Ello no pasó inadvertido para el ojo avizor de don Pedro Ronchi, que vio la oportunidad de evolucionar la organización de su empresa hacia sistemas más propicios para su engrandecimiento y por medios más adecuados para su afianzamiento financiero. Así fue como la pequeña panadería y molienda terminóconvirtiéndose en una importante empresa industrial y comercial precursora del desarrollo industrial en nuestra ciudad.
Continuando con ese desarrollo,esta pujante industria en marcha caminó hacia sus grandes destinos, ampliando su actividad con la incorporación de una fábrica de fideos, cuyos productos gozaron con un sello de calidad muy reconocido en el mercado regional y local “MolinoRonchi S.A.” al igual de los anteriores, privilegios consagratorios de su excelente elaboración.
Su capital social por aquellos años fue muy importante. Su producción media era de 70 toneladas por día de harina de trigo y 8 toneladas por día de derivados del maíz. La sociedad estaba conducida por un directorio de importante prestigio, integrado por un Presidente que era don Pedro Ronchi, Vicepresidente señor Eduardo Vismara, Secretario Sr. Antonio Roure, más un grupo de seis vocales y dos síndicos que conformaban el mismo. La empresa realmente era un ejemplo en la ciudad de Río Cuarto por la producción que desarrollaba, la organización i seriedad con que contaba. La firma Ronchi por esos años daba trabajo a 60 empleados de manera directa en el área de producción y administración,más 16 agentes externos que trabajaban en la zona.
Walter Bonetto

viernes, 27 de marzo de 2020

La sociedad argentina no está consolidada
Una sociedad consolidada es aquella que siente y demuestra verdadero respeto por la república. La experiencia en Argentina ha sido totalmente adversa a este principio, creando una división lapidaria en la sociedad, los que ahora muchos llaman “la grieta”, la cual nos está afectando poderosamente y cada vez pronuncia más las divisiones que vienen desde hace más de un siglo.
Así podemos citar episodios que fueron determinantes para alcanzar este estado de degradación republicana, como la gestación de la Revolución Del Parque en 1890; el Grito de Alcorta en 1912; la Semana Trágica en 1919; la Patagonia rebelde en 1921; todos estos episodios y tantos más fueron en contramano de lo que debe ser la organización de un país. Por eso es que esta tremenda grieta no es actual, quizás venga desde aquellas décadas, cuando se pronunciaron esos acontecimientos citados. Además debemos considerar que ya en la antigua lucha de unitarios y federales, estaba presente y por lo tanto siempre estuvieron las enormes diferencias que no pudimos y fuimos incapaces de superarlas, y así es como nos fueron separando hasta el día de hoy.
El mundo ahora ha cambiado y los países deben ser más organizados para sustentarse en un sistema económico internacional bastante complejo y si un país no está organizado en lo social sus perspectivas de progreso son muy bajas, las tensiones y los conflictos sociales crecen y las reservas económicas cada vez son más insuficientes para soportar la demanda de esa sociedad. Esto pone al hombre en una situación de inseguridad lamentable e impredecible.
Revertir esta situación no es nada simple. La principal herramienta para mejorarla es lograr unión, pero en un país desquiciado por las ideas y conductas de muchos de sus dirigentes y gobernantes desmedidamente ambiciosos y enraizados por las diferencias es muy difícil de lograr; por lo tanto en este caso, cualquier república tambalea y entra en decadencia situación que nos ha pasado a los argentinos.
Los poderes de una nación deben funcionar a la perfección para lograr el equilibrio que el bien común exige, pero todo lo contrario cuando los poderes se politizan apasionadamente todo se torna peligroso e incierto y proliferan conductas destructivas que no permiten consolidar a la sociedad ni unir al pueblo, como la corrupción, que es un cáncer que le come las venas a la república y hay muchos ciudadanos que lamentablemente la aceptan, por eso existe.
Consolidar la nación significa básicamente combatir de raíz a la corrupción, expulsando sin contemplaciones a funcionarios corruptos que pueden estar agazapados en todos los poderes de la nación y en las organizaciones intermedias. Si esto no se hace la república está en decadencia, por lo tanto el futuro de las nuevas generaciones está comprometido.
En el caso nuestro, es indudable que los argentinos precisamos comprometernos con la sociedad y luchar con la vara de la dignidad para expulsar a los corruptos y hacer crecer a nuestra nación con la unión del pueblo. Esto es el verdadero desafío para lograr una Argentina distinta. ¿Seremos capaces de lograrlo?
Walter Bonetto
1-8-2017

lunes, 18 de febrero de 2019

Terrible situación la de Venezuela

Es una calamidad como se manosea a gran parte de un pueblo por las pasiones políticas de sus gobernantes. Por estas horas Nicolás Maduro (viernes, 17 de febrero de 2019) no duda en permitir muertes de los ciudadanos de ese país ante su falta de grandeza y de honor, victima este hombre de una pasión política descontrolada y desmedida y prácticamente un ser desalmado, sin contemplar ni importarle que haya niños y mayores que mueren por falta de comida y de medicamentos. Todo da igual para este dictador, con tal de instalar su revolución.
Hay realidades muy difíciles de aceptar, de hecho que la “revolución Bolivariana” resultó ser un rotundo fracaso pero los mismos “lideres” no quieren reconocer; tampoco la reconocen la mayoría de los apasionados al socialismo o comunismo, pero la realidad es inevitable. Entonces nos preguntamos ¿por qué tiene que sufrir un pueblo pacífico y laboriosos por unos inadaptados que llegan al poder? Estos inadaptados constantemente hablan de democracia pero no respetan los derechos humanos y así es como cometen barbaridades fuera de todo control
Debemos entender que los gobiernos de Chávez y Maduro fueron terriblemente violentos tanto en el orden interno como en el externo porque esos gobiernos fomentaron constantemente la violencia con acciones y manifiestos virulentos sin respeto a pueblos hermanos y siempre inmiscuyéndose en el devenir de los mismos queriendo imponer a cualquier precio su revolución, con una soberbia absoluta y una arrogancia extrema, sintiéndose dueños absolutos de la verdad, pero esos gobernantes no se dan cuenta que la verdad tiene otras facetas y no siempre están del lado de sus pensamiento y acciones, por lo tanto no están en condiciones de imponer sus ideas ni condicionar a quienes piensen distinto.
Son seres tan arrogantes que tratan de mezclar las actitudes dictatoriales e ilegitimas que ellos provocan, con la libertad encausada que debe permitir una democracia. De todos modos hablan contantemente “que son demócratas”, tremenda hipocresía y mentira, porque una democracia, que también tiene muchos errores, para nada es el gobierno de Maduro ni lo fue el de Chávez. Eso se llama “Dictadura”, no tiene otro nombre y así es como en todos los países comunistas es perseguido al que piensa distinto. O sea que al ciudadano le quitan el derecho de pensar y si no piensan como ellos, son enemigos de la revolución.
El resultado del desquicio venezolano producido por “revolución bolivariana” terminó trayendo como consecuencia en el orden interno la salida del país de millones de ciudadanos, que provocaron un éxodo masivo, obreros, comerciantes, estudiantes, profesionales que en contra su voluntad dejaron a su amada patria porque la revolución los expulso; otros tantos que pensaban distintos fueron torturados, encarcelados y muchos perdieron la vida. Así es como debemos entender que la revolución no puede ser muerte ni destrucción, esta destrucción se produjo internamente en ese país en el comercio, la industria, la seguridad nacional, la educación, la prensa, y en la justicia. Verdaderamente una situación tan dramática como tremenda y desesperante.
En el orden externo Venezuela trató de influenciar de manera constante a países vecinos para gestar y expandir la revolución con el objeto de derrocar al imperialismo, otro grueso error, pero para esto dilapidó millones de barriles de petróleo de regalía para tratar de ganar la voluntad a su favor de esos países vecinos como Cuba, Nicaragua, y muchos del Caribe la mayoría alineados a sistema socialistas, condicionándolos así para lograr votaciones favorables en la ONU y otros favores más.
No dudó el gobierno de Venezuela en vincularse y organizarse con el tráfico de drogas formando una red, que según denuncias internacionales, la integraban altos funcionarios políticos, generales del ejército y personal calificado de la justicia. Toda una organización al servicio de la delincuencia con el nombre de “Revolución Bolivariana” sin hacer honor a la conducta del patriota americano.
Juega a favor de Venezuela la nobleza de su pueblo y una inmensa riqueza petrolera por sus enormes reservas, pero también juega en contra la carencias de muchas tecnologías para extraerla y además gran parte de esas riquezas ya están empeñadas, es así como algo más de 50% de su producción va hacia China en pago de créditos que este país le otorgó a partir del 2007 y cada vez le debe entregar más cantidad de crudo, dado que el mismo bajo sensiblemente. Es dudoso también que los EE.UU. deseen su petróleo, dado que debemos entender que con la tecnología de fracking ese país se convirtió a partir del año 1973 en el principal productor de petróleo en el mundo superando a Arabia Saudita
De todos modos la situación de la republica hermana es inquietante porque vive momentos muy difíciles y tensos. La mayoría de los países del mundo apoyan fervorosamente que el actual régimen de Venezuela abandone el poder y deje libre a su pueblo. Los países de elite comunista, al contrario, están expectante porque al caer ese régimen se pueden modificar muchas estructuras en el orden mundial y esto será muy doloroso para naciones que están influenciadas por esta injusta revolución que no se priva de nada con tal de alcanzar el objetivo sin importarle la vida de su pueblo.

Walter Bonetto
17 de febrero de 2019

sábado, 10 de noviembre de 2018


                  La gestación de la Universidad Nacional de Rio Cuarto

En este mes de noviembre se cumplen 50 años  de la gestación  de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Hay episodios que si bien son parte de la historia suelen quedar injustamente en el olvido o con actos ignorados,  tratando así de disimular hechos importantes  vinculados al desarrollo de la vida y a los acontecimientos de los hombres tal como ocurrieron.
En 1968 Rio Cuarto era una ciudad pujante  pero aun su población no llegaba a los noventa mil habitantes y había inquietudes en contar con una institución educativa de nivel superior. Vale la pena recordar que en los primeros años de la década del 60  había nacido en Rio Cuarto  la “Universidad del Centro”, instituto privado  que fue pionero y precursor  de la formación de educación superior en nuestra ciudad, que comienza su actividad como un instituto de altos estudios agropecuarios, siendo su gestor y rector el Profesor Héctor Silvestre Tenaglia. Este instituto formó a muchos profesionales en la especialidad de Ingeniería mecánica y agronomía como a contadores y asistentes sociales, pero lamentablemente a pesar de la extraordinaria lucha de sus dirigentes y pese a su noble labor, no consolidó sus  raíces por falta de presupuesto para su funcionamiento, causa esta que la llevó  a su disolución.
De manera anual en la provincia de La Rioja la Academia Del Plata  solía organizar  un coloquio  con intelectuales y profesionales destacados, que discutían ideas  para establecer proyectos  que serían aplicados en lograr “un país mejor”. En el mes de noviembre del año 1968  en Samay Huasy  muy cerca de Chilecito,  esa academia poseía una residencia de descanso, la cual era usada para reunir a más de cien profesionales durante tres días y debatir ideas en base a las propuestas seleccionadas.
En aquel año y en aquel lugar fue votado por unanimidad el proyecto  del doctor Alberto Taquini (H)  quien había presentado un importante trabajo llamado: “Programa de Adecuamiento de la Enseñanza Universitaria Argentina a las necesidades del desarrollo”, con el fin de descongestionar  las universidades  existentes en el país y dar más amplitud a la educación superior.
Este proyecto  denominado “Plan Taquini” quedó seleccionado y fue llevado al Ministerio de Cultura  y a la Presidencia de la Nación. Pasado un breve tiempo,  el edecán aeronáutico del presidente  de facto, General Onganía, se interiorizó por el mismo y logró  una entrevista  con el ejecutor, que era el doctor Taquini, quien se desempeñaba como Decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica   en la UBA.      
El Vicecomodoro Raul Boheller  (edecán aeronáutico) era de Rio Cuarto,  trabajaba en la casa de gobierno y también cumplía sus horas de vuelo como piloto militar. En  un vuelo que le tocó hacer a la base aérea de Rio Cuarto,  trajo los antecedentes de Taquini y el libro de las nuevas universidades,  para presentárselo al intendente,   dado que esta era una ciudad con la posibilidad de gestionar una Universidad Nacional en base a la propuesta presentada.
El vicecomodoro Boheller no era conocido en esta ciudad, excepto por sus familiares,  y el tampoco conocía a las autoridades pero llegó al despacho del intendente Renato DeMarco con el ánimo de colaborar y entregó la documentación.
Al principio en la secretaría municipal no lo recibían por no tener audiencia, luego cuando mencionó con adecuada humildad  que era edecán del presidente de la república, pero que venía no en función de su cargo, sino que por una inquietud personal, fue recibido con premura por el intendente  y este tomó la propuesta y agradeció la documentación.
En días posteriores, el secretario de Gobierno, que era el doctor Barbero, analizó el caso y convocó a colaboradores, dentro de ellos al comerciante local Víctor Yoma,  quien fue en gran medida el alma mater de una inteligente y organizada actividad en equipo, la que terminó con la creación de la Universidad Nacional.
El Dr. Taquini, llegó a Río Cuarto invitado por el intendente  y dio  una disertación por las universidades en el teatro municipal el día 18 de septiembre de 1969,  el cual resultó colmado  de gente joven y mayor  tanto de la ciudad como de la región.
El entusiasmo fue muy grande y la lucha muy intensa. Fue constituida la “Comisión Fundadora  de  la Universidad de Rio Cuarto”  en que desarrolló una amplia y contundente labor de peticiones y trabajo en equipo y así fue como se realizó el “plan demostración” en donde se lo recibió al gobernador de Córdoba  con miles de personas en la plaza Olmos el 11 de noviembre de 1969 para declararle su interés por la universidad.   El Gobernador fue un verdadero entusiasta y aliado de la gente de Rio Cuarto para peticionar ante las autoridades nacionales.
También la comisión Pro Universidad  con una gran delegación de más de mil quinientas personas de la ciudad y región fueron a recibir con pancartas al Presidente de la Nación que concurría a Leones por la fiesta del trigo, pidiéndole al Presidente la universidad.
Luego se logró el 18 de abril de 1970 una visita del presidente Ongania a Río Cuarto, quien entre otras cosas prometió la posibilidad de crear una universidad. No faltaron sectores locales que se opusieron con firmeza a lo que hacia la comisión Pro Universidad,  especialmente con solicitadas en los medios locales publicada por la “Junta de acción política de la Unión Cívica Radical”,  trataron a esta gente de antipatriotas por gestionar una casa de altos estudios durante un gobierno de militar y de facto. 
De todos modos el objetivo continuó y la repuesta fue que se quería una universidad nacional más allá del momento político que vivía la nación. Los miembros de la comisión Pro Universidad trabajaron codo a codo para vencer  gran cantidad de dificultades  entre los que se encontraban  el Escribano Norberto Fantin, Ingeniero Alberto Luchini, Sr. Miguel Zabala, Sr. Norman Anders y el Sr. Jorge Arriague, el Sr, Jorge Yoma; entre otros tantos que trabajaron con gran interés , hasta que al final y luego de vencer enormes dificultades llega el día 1 de mayo de 1971 en que el General Lanuse, Presidente de facto de los argentinos, arribó a Río Cuarto siendo  recibido por las autoridades y más de diez mil ciudadanos en Plaza Olmos, lugar donde firma la Ley 19120 de creación de la UNRC . Todo este  acto fue trasmitido desde  Río Cuarto a todo el país por LRA1 Radio Nacional de la República Argentina.

  
Walter Bonetto
10 de noviembre de 2018

viernes, 2 de noviembre de 2018


                       Interpretaciones incorrectas

Hoy en día el gobierno argentino  tiene a miles de críticos  y especialmente lo atacan  de “neoliberal”  porque favorece a los grandes capitales , así es como se viene hablando mucho del “neoliberalismo”,  lo cual concretamente se  puede entender que es una corriente ideológica en la que se apoyan los gobiernos que apostan a la libre empresa, para muchos simpatizantes de ideologías de izquierda,  esto es una mala palabra que genera odio y rechazo absoluto lo cual no permite la convivencia en paz .

Está definido el neoliberalismo como  teoría político-económica que retoma la doctrina del liberalismo clásico y la replantea dentro del esquema capitalista actual bajo principios más radicales”. Es así también que vale la pena recordar que el neoliberalismo surge como la reacción en contra de la intervención del estado, especialmente en el área de la economía de los países.

En definitiva a través de este concepto es como que el liberalismo  pretendió “hacer algo nuevo”: renovarse, actualizarse, cosas estas que no siempre las logró porque estuvo viciado de deformaciones estructurales, las que no le permitieron alcanzar sus objetivos y muchas sociedades sufrieron y sufren estas consecuencias que terminan siendo lamentables. Ahora bien, como contrapartida, vale la pena decir que esta doctrina también, como ya fuera mencionado, apoya a la libre empresa y si esta funciona bien determinada en un país, sus resultados pueden ser  altamente satisfactorios.

Aquí está la clave: “determinar en una nación el plan de la Libre Empresa” para que la misma, además de ganar su dinero y generar puestos de trabajo dignos, funcione en beneficio de la sociedad y posea reglas claras de  ese funcionamiento y su adecuación a las leyes vigentes, aspectos estos que no son fáciles de lograr sin planes serios y objetivos de nación trascendente.

Esto es verdaderamente el desafío de una nación con vista al progreso. O sea que el estado nacional debe controlar a la libre empresa, lo que lamentablemente no siempre se da y es así que cuando esto ocurre cualquier puede terminar siendo chantajeado por esa organización.

Ahora bien, también debemos entender que muchas empresas del estado lamentablemente  chantajean a su misma nación, provocándole estafas millonarias y vacian su patrimonio. Así es como podemos concluir que la solución no está en la “Libre Empresa” o en la “Administración Estatal”, porque las dos alternativas son motivos de fraude al estado. La solución pasa en que un país tenga reglas, leyes y procedimientos para no permitir estas situaciones.

Los países que no fueron liberales y quienes no lo son, han poseído y poseen enormes calamidades en este aspecto, con el agravante que el pueblo no se puede quejar, porque su expresión y su pensamiento están acotados por el régimen totalitario al cual pertenecen.
El concepto de “neoliberalismo” es indudablemente poco grato,  porque con ese nuevo liberalismo parece que se permite cualquier arrebato en nombre de una nueva libertad y esto no es así. El concepto debería expresar: “orden”, “libertad”, “evolución hacia el bienestar”, “posibilidades para todos”  a través de una libre empresa controlada y reglamentada por el estado en objetivo del bien común.

Pero tampoco nos debemos confundir y se debe estar atento que poco se habla del “neocomunismo” que también existe y muestra desde la sombra sus filosos dientes tratando de confundir a miles de incautos. Especialmente se dio con las abruptas rupturas de los gobiernos comunistas en muchos países europeos, quienes tuvieron que pensar y adaptar un “comunismo nuevo”,  porque aunque les cueste reconocer, esos sistemas fueron multiplicadores de pobres y perseguidos.

Países como China y Rusia, entre otros, tuvieron que hacer grandes y silenciosas modificaciones en sus políticas económicas y ahí vemos que en la actualidad se perfilan como potencias  ayudados por la libre empresa y por copiar sistemas occidentales. En la actualidad también se ve como hay trabajadores que compran acciones en “la bolsa de valores”, cosa inconcebible en un país comunista, por lo tanto el “neocomunismo” avanza aunque poco se hable de él.


Walter Bonetto
jueves, 01 de noviembre de 2018